Abonando una nueva rebelión social

Abonando una nueva rebelión social

Por   Padre Eugenio Pizarro Poblete

Yo creo y tengo esperanza de que una protesta del pueblo soberano, abrirán las anchas alamedas. El pueblo tiene derecho legítimamente a manifestar su disenso con protestas pacíficas. Antes, en movilizaciones de 18 de octubre, el pueblo hizo tambalear al poder, tanto presidencial como parlamentario. Lo salvó la pandemia. Me parece que el pueblo debe recomenzar su recuperación de soberanía. Tiene que hacerlo con unidad y organización, con líderes visibles y convocantes. Me parece que habría que recordar que proceso constituyente es de clase política y no expresión de un pueblo soberano. Considero que todo fue una trampa de clase política que no quiere perder el poder, que está coludido con empresa privada. Creo que dificultades de Convención se debe a un dominio de clase política. La Convención es distinta a Asamblea Constituyente Soberana. La Convención, no obstante haberse constituido mediante una elección, está regida por sistema de políticos; priman sus intereses por sobre el interés del pueblo marginado. Sigue penando el que una minoría tiene secuestrada a una mayoría. Esa minoría no quiere un «cambio de Constitución», que no es lo mismo que una mera «reforma» de los que quieren seguir con más de lo mismo. Sigue primando el 1/3 y los 2/3 dictatoriales de Jaime Guzmán y Ortúzar. Más aún, con una ley 21.200, hecha entre gallos y medianoche, por los intereses de unos pocos. Se habla mucho del temor de comenzar con una «hoja en blanco». Así se difama a los que buscan una «nueva» Constitución, favoreciendo a todos los chilenos. Han aparecido, temblando, al respecto, los amarillos. Cuando se habla de Asamblea Constituyente y Soberana, se busca privilegiar y poner como centro al pueblo oprimido y marginado, un pueblo que realmente sea él que mandate. Chile institucional ilegítimo y el querer buscar y privilegiar los intereses de los poderosos, una minoría, no conduce a una democracia verdadera, al contrario, con economía neoliberal, instalada en Constitución del 80, es la negación de la esencia misma de la democracia. Es, seguir marginando y sometiendo, por una minoría capitalista salvaje a la mayoría nacional, también agravando la situación de los más pobres, haciendo el pecado social, todo comenzado por dictadura y proseguido por casi más de 40 años por esta minoría opresora. «Los pobres no pueden esperar». No hacer una verdadera Constitución Democrática y Soberana, sigue siendo una flagrante y grave violación a los derechos humanos fundamentales. ¡Es un crimen de lesa humanidad!  Sin derecho a la vida: un ABORTO.

Sin derecho a la vivienda: hay más de 900 Campamentos en Chile. Sin derecho a la salud y a una educación gratuita. Sin derecho al trabajo, cesantía, muerte civil. Con sueldos y jubilaciones miserables que, dan una verdadera rabia, cuando unos pocos tienen sus bolsillos llenos, despilfarrando, en contubernio con empresas extranjeras y con un imperialismo pecador y criminal: mata de a poco a sus hermanos. ¿Cuándo se van a hacer próximos al pueblo «a la vera del camino»?

Ante estas circunstancias y, defraudando a los engañados partidarios de Boric, tengo que poner en evidencia la negligencia política y moral vista en estos pocos días de gobierno.

Hace mucho tiempo que, Chile siendo rico, no responde a la mayoría marginada y oprimida. He sentido un dolor grande por mi pueblo. El gobierno se niega terminantemente a NACIONALIZAR LAS RIQUEZAS MINERAS. La NACIONALIZACIÓN sería una gran respuesta a las demandas de justicia de un pueblo violado en sus derechos fundamentales. Incluso, en Constitución del 80, no obstante, siendo dictatorial, está en ella, la mantención de la NACIONALIZACIÓN DEL COBRE. Desde gobierno desde Aylwin hasta el de hoy de Boric, cualquiera de los «presidentes» «ipso iure» podría RENACIONALIZAR EL COBRE. Hoy día Boric podría hacer lo mismo. Si he puesto con mayúsculas la nacionalización de las riquezas de Chile, es porque, pienso que sería una buena bandera de lucha popular, con movilización, haciendo soberanía, la demanda popular, de unión y organización, de la NACIONALIZACIÓN DEL COBRE. El pueblo es el soberano y legítimamente puede mandatar a Boric que responda con NACIONALIZACIÓN.

Así, se podría dar, una respuesta más radical, que «reforma tributaria tibia» de este gobierno elegido, sin democracia e institucionalidad ilegítima.

CHILE ES POSIBLE. Sin ningún vestigio dictatorial y con una nueva y convertida clase política. Esto último, lo digo, pensando en políticos que se dicen creyentes.

¡Que Chile salga de su mentira enajenante y que tenga una clase política nueva, mandatada por el pueblo, por tanto, con una verdadera representación de un Chile verdaderamente libre y democrático!

Eugenio+

P.S. «Mi escrito rápido y urgente lo escribí en el contexto de nuestra lucha por recuperar nuestras riquezas mineras de todos los chilenos, especialmente el cobre y el litio.  alegría me causó informarme que comparte ésta, no podía ser de otra manera mi amigo Jorge Lavandero Illanes. espero hablar con él y escribir un trabajo sobre este ejemplar cristiano, un patriota en la defensa de los intereses de nuestro maltratado pueblo chileno».

Lo subrayado e interpolado es nuestro

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