EL NUEVO ORDEN MUNDIAL ORWELLIANO: LAS PIEDRAS GUÍAS DE GIORGIA/USA/1980 Y LA ARCADIA MERCURIAL CHILENSIS DE LA SOFOFA/MADE IN USA

“En tiempos infames como el actual, en que reina la mentira, la corrupción, la impunidad y la injusticia social, decir la verdad es un acto revolucionario”. G. Orwell

globalizacion

En la Universidad Chilena en la que me formé humana y profesionalmente, en la década de los sesenta, la Universidad del Norte de Chile, desaparecida por la dictadura cívico militar de marras, nos planteamos un primer desafío: Luchar por un mundo libre de mordacidad, virulencia e insidiosidad de las hostilidades de grupos o facciones dogmáticas, etc., capaz de realizar la felicidad para todos mediante la solidaridad, la amistad y el respeto entre las personas educadas. Queríamos ver un mundo en el cual la Educación es un instrumento humanizador y liberador por excelencia, y no un negocio –un bien de consumo por y para el lucro de los empresarios privados de la educación-, en el contexto de perpetuar lo mejor de nuestra cultura y prevenir el olvido.

Entendíamos que la esencia de la Democracia es la superación individual y social de la persona. Con una sociedad sin odiosas marginaciones. La Justicia Plena la concebíamos como una necesidad social, porque el Derecho es la regla de la vida para la asociación política y la discusión de lo justo. Lo propio de la Justicia Plena, es darle a cada ciudadano lo suyo. Ella no puede ser lo que más le conviene al oligarca fariseo capitalista, tampoco puede ser una Justicia “en la medida de lo posible” porque no existen los justos en la medida de lo posible;  y la libertad, nuestra libertad, y no la que han tratado de imponernos los dueños del dinero, la celestina universal del maldito sistema capitalista salvaje globalizado/globalización del capital. ¿Una utopía?, sí, pero entendiéndose por ella al concepto histórico que dice relación con un proyecto de transformación social de la sociedad capitalista salvaje enferma, sin valores e inhumana, un cambio de fondo y de forma que trae la justicia social.

¿Qué pasó con nuestro proyecto, con nuestro desafío, la construcción de un modelo de sociedad a escala humana, teniendo al Estado como una comunidad de ciudadanos, a la Educación como un fin en la formación de personas razonables, capaces y solidarias?

El capitalismo salvaje globalizado, con el apoyo de la jerarquía de la Iglesia Católica, la administración de la Clase Politicastra corrupta, y la protección –por unos dólares más-  de la taifa castrense, siempre al servicio del capital foráneo, nos imponen un perverso sistema económico político globalizado, escandalosamente injusto, que no tiene futuro y se disfraza de destino. El mañana también es hoy. El individuo tiene que ser obediente, sumiso y aceptar la política bajuna corrupta, la humillación como un modo de vida inevitable para todos los ciudadanos. La globalización del capital termina con las fronteras para el dinero, e impone una cultura única del terror/horror, y la basura consumista que se entrega machacando a través de los medios mediáticos mercuriales de (in)comunicación globalizados, especialmente por internet: Esta cultura del miedo, del terror, de la violencia, nos impone un maravilloso modo de vivir y morir, es la base de su democracia y su libertad de la globalización del capital. El individuo enajenado es tan libre que tiene “el derecho de elegir, su modo de morir: de hambre o aburrimiento”. Pero nadie hace nada por falta de coraje civil y porque “es lo que hay”, “está de dios, y este lo quiere así”. Como colofón concluyo con la genial reflexión del maestro de la Patria Continente América Latina y El Caribe, Eduardo Galeano, “Yo me pregunto: ¿Si dios existe por qué pasa de largo? ¿No será ateo Dios?”

Ante el fracaso del sistema capitalista salvaje globalizado/globalización del capital, los fariseos dueños de la celestina universal, el dinero, sacan de la chistera una nueva panacea, “el Nuevo Orden Mundial Orwelliano”: que tienen como base, las piedras guías de Georgia/1980/USA. La oligarquía sofofa, la clase politicastra corrupta y la taifa castrense en coro, dicen amén.

La desesperanza de la mayoría enajenada de la humanidad no nace ante una obstinada adversidad, ni en el agotamiento de una lucha desigual, proviene de que no se perciba más la razones para luchar, incluso de que no se sepa, si es que hay que luchar:  “¿Quién pudiera sacudir de su enajenación a tanta gente inconsciente”?

 

Luz más luz, sapere aude.

 

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

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