¿Hasta cuándo?

Por el Maestro Eduardo Galeano, de la Patria Continente, Latinoamérica y el Caribe.-

Caná, Palestina,  el lugar donde Jesús convirtió el agua en vino para celebrar el amor humano, el odio judiosionista despedaza más de 30 niños palestinos en un largo bombardeo. La guerra sigue, como si nada. Como de costumbre, dicen  que fue un error. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta guerra, esta carnicería de civiles, se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el plagio de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el plagio de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro de Líbano entero?
La cacería de judíos fue, durante siglos, deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?
Hezbollah no existía cuando Israel arrasó Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo? Siria, Irak, Afganistán, Libia, Palestina, Líbano, etc… ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?
Israel ha desoído 46 recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno Israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Las torturas de Abu Ghraib, despertaron malestar universal, para nosotros, los Latinoamericanos no tiene nada de nuevo. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la escuela de las Américas de los Estados Unidos, que ahora le cambiaron el nombre pero no las mañas.

¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la Patria?

Naciones Unidas recomienda, pero no decide. Cuando decide, la Casa Blanca impide que decida, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, 40 resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre
de Estados Unidos?
Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada 10 árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo 10 veces más la vida de cada israelí?
En proporción a la población, los 50 mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Irak, equivalen a 800 mil estadunidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, sirios, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría? Se condena a Irán por estar desarrollando energía nuclear, con fines pacíficos. Israel tiene un arsenal atómico al margen de la legalidad Internacional.

¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga 250 bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?
En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal. ¿Hasta cuándo los medios de comunicación globalizados seguirán siendo miedos de comunicación?

Las matanzas de palestinos, y sirios que no son las primeras ni serán, me temo, las últimas, ¿ocurren en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos asesinan niños: más de un tercio de las víctimas y a veces bastante más, como en Caná. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los que criticamos los crímenes del terrorismo de Estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el
manicomio fundamentalista del Apartheid sionista judío?
Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de Estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría, fría contra el totalitarismo Stalinista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Palestina son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán, Siria, Libia,  y de Irak y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos tres mil quinientos millones de dólares, cada día a los gastos militares.
La miseria, la pobreza y la guerra son hijas del mismo padre: Como algunos dioses crueles, como a los vivos y a los muertos.

¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

Maestro (a), es el formador del Ser Humano en general y de su conciencia social en particular. Ser Humano “es la persona capaz de sentir la injusticia ajena como propia”.- 

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