La nueva constitución tendría ilegitimidad de origen. Las dudas del proceso constituyente.

La nueva constitución tendría ilegitimidad de origen.

Las dudas del proceso constituyente.

No sólo la participación de los pueblos originarios y de las mujeres son elementos divergentes. Además, no habrá asamblea constituyente, los partidos políticos monopolizarán la elección de los eventuales participantes, el quorum de 2/3 permanece inalterable y el artículo 135 de la Comisión Técnica tiene elementos sumamente discutibles.

Si el 26 de abril se aprueba una Convención Constitucional, pero no varían los quorum, no se reforma el artículo 135 de la Comisión Técnica y, sobre todo, se mantiene la abusiva participación de los actuales partidos políticos, lo que emerja de dicho evento será ilegítimo en su origen. Estos puntos fueron aceptados por los participantes de la cocina del 15 de noviembre sin espacio de variación alguna. A ello se suma la participación de los pueblos originarios, la paridad género en la composición del evento constituyente y la situación de los independientes. Sin embargo, aunque estos tres puntos fuesen resueltos favorablemente, los que quedan le restan legitimidad a lo que salga en las negociaciones de la elite política del país y los empresarios. Entre ellos destacan:

– La insistencia de que una convención es lo mismo que una asamblea no tiene ningún asidero y quienes insisten en dicha teoría solo justifican lo “cocinado”.

– Con relación al quorum, es una intromisión del Congreso, ya que si se impone los 2/3 al evento constituyente, impide que este sea soberano en un aspecto decisivo.

Algunos intentan señalar que se asigna un alto quorum por la necesidad de llegar a grandes consensos – para que nada cambie y proteger el chollo –  porque no pueden existir “mayorías coyunturales” lo que es una franca burla, ya que definir lo que es el carácter de una coyuntura es un problema político, por lo tanto obedece a intereses específico, jamás es técnico normativo.

– La participación de los actuales partidos políticos, es una desproporción que no se sostiene. No pueden ser el canal mediante el cual se genere representatividad si precisamente son el origen de la rebelión social. Es insostenible, que en octubre de 2020 las opciones sean votar por la UDI, RN, Evopoli, la DC, PPD, PS, PR, PC, PH, FA, Regionalistas verdes, etc. Mientras, en el mejor de los casos, habría una lista de independientes.

– En el artículo 135 se establece que el gobierno y el parlamento seguirán funcionando y el ente constituyente no podrá intervenir en su gestión.

– En el mismo artículo se plantea que: El texto de Nueva Constitución que se someta a plebiscito deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias firmes y ejecutoriadas y los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes. Esto pone en duda el carácter plurinacional del Estado, acepta como inamovibles las sentencias de Tribunal Constitucional y no diferencia qué tipo de tratados se deben respetar, pueden ser los de libre comercio, uno de los ejes del modelo neoliberal.

A ello se agregan los puntos referidos a la paridad de género, la participación de los pueblos originarios y la forma en que se articularán las candidaturas independientes, que podrían resolverse, pero si no varían los otros elementos, la movilización será mayor y sería un despropósito avanzar en un proceso constituyente fallido. Además, la demanda social no será atendida por el gobierno.

Piñera, la elite política y los empresarios, no van a ceder y están dispuestos a correr el riesgo de una mayor confrontación, porque piensan que saldrán victoriosos.

 

Boletín de la Jiménez

INTERSINDICAL DE TRABAJADORES DE IQUIQUE.

Director Luis Espinoza Garrido.

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