¡MAGNICIDIO PRESIDENTE ALLENDE: Impunidad Largamente Anunciada!

 

EN EL PROCESO POR EL MAGNICIDIO DEL PRESIDENTE ALLENDE, “EL CIERRE DEL SUMARIO ANUNCIADO, UNA IMPUNIDAD MANIFIESTA. LA OPINIÓN PÚBLICA MUNDIAL, Y EN ESPACIAL LOS JURISTAS Y MEDICOS SIN FRONTERAS, EXIGEN UNA  ACUSACION  POR PREVARICACIÓN  AL JUEZ INSTRUCTOR MARIO CARROZA ESPINOSA.

La ADDHEE/ONG comparte  las reflexiones del jurista  señor Roberto Ávila Toledo sobre el cierre del sumario antes señalado. Junto , a nuestro juicio sobre la justicia se las hacemos llegar a nuestros asociados, organizaciones e instituciones  que por casi cuatro décadas esperan que se aclare el magnicidio del Presidente de la República Dr. Salvador Allende Gossens.

¡Puede quedar en la impunidad la muerte del Presidente Allende!

Roberto Ávila Toledo/Abogado querellante en la causa  por el Magnicidio del Presidente Allende.

 

 

 

Puede quedar en la impunidad muerte del presidente Allende

Puede quedar en la impunidad muerte del presidente Allende

Puede el estado de Chile dejar en la impunidad el hecho evidente de que el presidente Salvador Allende fue, de una manera u otra, asesinado? Lo está haciendo, hay que impedirlo.

El juicio está en la Corte de Apelaciones para ver si se confirma o rechaza el cierre del sumario decretado por el Juez Mario Carroza.

En Chile somos muchos, millones, los que queremos que se haga justicia en la causa judicial que se sigue por el asesinato de Salvador Allende. Los que no quieren son muy pocos, pero muy poderosos y están en todos los ámbitos del espectro de los que han hecho de la política una profesión, incluso en latitudes políticas y familiares que causan repulsión e invitan a una reflexión sobre la condición humana.

Hace algún tiempo los jóvenes masivamente señalaron que este presidente de Chile que nacionalizó el cobre y llevó adelante la reforma agraria e instaló la educación gratuita a todos los niveles ha sido la figura más relevante de la historia de Chile. En todas las marchas estudiantiles su imagen se aprecia por doquier. En cientos de miles de hogares chilenos se observa su foto en un lugar de privilegio. En 357 lugares del mundo su nombre lo es también de calles y avenidas, facultades universitarias, hospitales, escuelas, puertos e incluso ciudades.

Allende esta ideológicamente vivo, es aún políticamente peligroso para el sistema de dominación capitalista. Entre tantos políticos corruptos y mentirosos al servicio de los poderosos, un presidente honrado al servicio de su patria y que estuvo dispuesto a dar su vida por el ideal de millones es peligroso. Los dirigentes pueden ser de otra manera.

Para matar a Allende se bombardeo e incendió el Palacio presidencial de La Moneda. Le pedimos, al presidente del Consejo de Defensa del Estado Sergio Urrejola que es un ente estatal que defiende el interés del fisco de Chile, se hiciera parte. Este funcionario, militante de la derechista Renovación Nacional y nombrado en su cargo por el presidente Piñera, nos respondió negativamente. Es decir no hay interés fiscal comprometido en un palacio presidencial y un presidente de la república bombardeado por la propia fuerza aérea de Chile.

El juez Mario Carroza cerró el sumario señalando que “no había acción de terceros en la muerte del presidente”. Ello a pesar de que varios generales de ejército reconocieron haber atacado La Moneda con tanques y que es un hecho público el bombardeo, que un oficial Mario López Tobar escribió un libro jactándose de ello. A pesar de que existe una grabación en el proceso del general Pinochet que señala “ofrézcanle un avión viejo…y el avión se cae…matando la perra se acaba la leva”. A pesar de que todos los colaboradores de Allende apresados en La Moneda fueron salvajemente asesinados. Nada de ello es “acción de terceros” para el ministro

El ministro instructor no logra establecer un vínculo entre ese ataque mortal y masivo de ejército y aviación con la muerte del presidente, lo cual nos llevaría al absurdo de tener que sostener que el presidente salió de su casa en un día normal y en la soledad de su gabinete se dio unos tiros, sin que exista explicación de la motivación de esa conducta. Allende se dirigió al país, defendió fusil en mano el Palacio y la democracia, esa no es la actitud de un suicida. Sin golpe de estado Allende vuelva dormir en su casa el 11 de Septiembre por la noche. No se quiere ver ni reconocer la claridad del día.

El razonamiento del juez Mario Carroza ha resultado paradojal en la causa por la muerte del ideólogo de la dictadura Jaime Guzmán y allí ha señalado como responsable a Enrique Villanueva que habría sido dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez varios años antes del atentado y que ya no lo era al momento de su ocurrencia. Pero acá separa lo ocurrido sólo algunos minutos antes.

El ministro a pesar de que le hemos aportado evidencia documental se ha negado a investigar la responsabilidad norteamericana, del ejército argentino, del ejército brasileño en la muerte de Allende.

Federico Willougby, hombre tan allegado a la embajada norteamericana que junto con Sergio Arellano, a la sazón dirigente democratacristiano, fueron los únicos civiles en el cuartel general de los militares golpistas el 11 de septiembre fue a declarar y dijo lo que quiso, no se le hizo pregunta alguna para aclarar el hecho. Reconoció ser el responsable de la exhumación del cadáver el año 90 y no se le preguntó porque partes importantes de el fueron arrojadas a la basura.

La banda terrorista Patria y Libertad que fue procesada en su momento por querer asesinar a Allende no se fue citada a declarar a pesar de nuestras reiteradas solicitudes.

Consta en el proceso que el informe de la policía civil chilena firmado por el prefecto Pedro Espinoza validando el suicidio se obtuvo por dos oficiales de ejército luego que pusieran una pistola en la cabeza del policía.

Se dice que el presidente se suicidó con un fusil AKA- 47, este nunca apareció. Nunca se practico un peritaje para acreditar si es posible que un fusil de este tipo puesto en ráfaga sólo pueda disparar dos tiros.

El fiscal norteamericano Propper señala en un libro editado en 60 mil ejemplares y vendido en Chile. “Laberinto”, que quien disparó directamente al presidente fue el capitán de la Escuela de Infantería René Riveros, este concurrió a declarar y señaló que era primera vez en su vida que escuchaba la imputación, su coartada no se investigó, simplemente se le creyó donde dijo estar y lo que habría hecho el día 11.

La nueva autopsia practicada a los restos esqueletizados del presidente, son un conjunto de embustes, se señala que no hay huellas en él de agresión externa, que no había ingerido alcohol y que murió de dos disparos autoinferidos de un fusil AKA los orificios no se acreditan en la pericia y el fusil tampoco está. Como pudieron acreditar esto?. Simplemente repitieron la autopsia fraudulenta de la dictadura. El ministro nos negó asistir a la exhumación y sólo lo aceptó con un recurso judicial y cuando habían ya 62 medios de prensa autorizados, porque éramos molestos? La autopsia señala que es un suicidio. Esa conclusión está fuera del ámbito de la pericia pues, como veremos, el suicidio es una categoría jurídica y no médica.

El Ministro toleró que el general López Tobar no le entregar los nombres de los pilotos que bombardearon La Moneda, y que la Fuerza Aérea dijera que no los tenía lo cual fue respaldado por el Ministro de Defensa Andrés Allamand nadie en Chile cree eso. Sólo cuando la Corte lo ordenó se citó nuevamente a López Tobar quien entregó un nombre y al día siguiente se desdijo. El ministro corto el problema de un machetazo jurídico el bombardeo no tenía nada que ver con la muerte del presidente y debería verse en otro proceso. El general López ya no sería importunado en este proceso.

Nada hay en el proceso que respalde o acredite la versión de la dictadura de la muerte por mano propia. Pero aún en ese caso es de todas maneras homicidio. La Suprema Corte de Estados Unidos estableció que “quienes se arrojaron la vacío en las Torres Gemelas no cometían suicidio”, porque su voluntad no era libre, como sostenían las compañías de seguro, “sino eran víctimas de homicidio”.

El Partido Socialista no se querelló por la muerte de su líder histórico que hoy le es incomodo en grado sumo, su hija senadora tampoco sólo puso un par de abogados “para estar informada de lo que ocurría en el proceso”, el gobierno derechista tampoco, el Consejo de Defensa del Estado lo mismo. El contubernio de la clase política – que en una dialéctica de gobierno/oposición nos rige – en contra de nuestro estado y de nuestra historia republicana es evidente.

Los ministros de cortes de apelaciones saben que para culminar su carrera en la Corte Suprema deben pasar por el rasero político del Senado. Aclarar la muerte de un presidente de la república no ha sido interés de ningún miembro de esa cofradía. “La mayoría de los jueces que han aplicado justicia, a los grandes, no digo al cabo y al sargento, han visto truncada su carrera judicial”.

Pero las fuerzas de un pueblo son enormes e inagotables y en algún momento habrá justica para el presidente más grande de Chile.

ROBERTO AVILA TOLEDO
Abogado querellante en la causa por la muerte del presidente Allende.

 

La Justicia Plena, el Juez  y “la justicia en la medida de lo posible”

La justicia plena es el equilibrio  entre la moral y el Derecho. Entiéndase por esto último: como la regla de la vida para la asociación política y la decisión de lo justo. El Derecho como ciencia es un instrumento al servicio de la plena realización de la persona  y no una justificación de su explotación. Tiene un valor superior al de la ley. Lo justo es siempre moral. Las reglas pueden ser injustas, Acatar la ley es un acto de disciplina, pero a veces implica una inmoralidad.

El mayor obstáculo al progreso de Chile  es la indigencia educacional cultural y la fosilización  de las leyes. Si la realidad social varía es necesario que ellas  experimenten variaciones correlativas. La justicia no es inmanente ni absoluta,  está en el devenir incesante  en función de la movilidad social. Los intereses creados obstruyen la justicia. Todo privilegio injusto  implica  una inmoral subversión  de los valores sociales. En las sociedades carcomidas  por la impunidad, la corrupción y la injusticia, las personas pierden el sentimiento del deber y se apartan de la virtud. El paternalismo y el parasitismo dejan de inspirar repulsión a quienes los  usufructúan y encenegan a las víctimas  en la domesticación y  el rastrerismo. Los individuos sobreviven como esclavos: ser esclavo es fácil. Ser persona libre es muy difícil.  La justicia enmudece y se abisma.

Cuando en la consciencia social no vibra un fuerte anhelo  de justicia, nadie templa su personalidad ni  esmalta su carácter. Donde más medran  los que más se arrastran,  las piernas no se usan para caminar erguidos con dignidad. Los individuos se niegan a leer, a estudiar al ver que la sociedad cubre de privilegios a los mercachifles, a los politicastros pragmáticos contemporizadores ignorantes, y se arrinconan y persiguen a las personas dignas, honestas y creadoras.

Es por la falta de educación pública, laica de calidad y gratuita y de justicia plena que los Estados se convierten  en confabulaciones  de fariseos privilegiados, sibaritas, explotadores /especuladores con sus testaferros  politicastros y cipayos/ mercenarios militares dispuestos  a lucrar de la patria  pero incapaces  de honrarla  con obras dignas, son apátridas.

El juez honesto y por ende justo, rehuye  complicidad con la impunidad. Niega homenajes, reconocimientos profesionales a los falsos valores que tienen sus raíces en la improbidad colectiva. Los desprecia en los demás y se  avergonzaría de usufructuarlos.  Todo privilegio inmerecido le parece una inmoralidad.

El Juez justo necesita una inquebrantable firmeza. Los débiles pueden ser caritativos, pero no saben ser justos. La caridad  – no confundirla con la  solidaridad-, es el reverso  de la justicia. El acto caritativo paternalista- cualquier paternalismo es un escupitajo a la dignidad humana- , es una complicidad en el mal. Detrás de toda caridad/lástima  existe una injusticia.

La justicia plena  no consiste  en ocultar las lacras, las injusticias, sino suprimirlas. Pero para esto se necesitan  magistrados y jueces honestos con vocación, personalidad y coraje civil.

Una persona honesta no puede escuchar a los que predican, a dios rogando y con el mazo dando, como en el  Paraguay  del dictador/ Nazi  de Strossner. La caridad/lástima para seguir aprovechando la injusticia. Su respuesta debe estar  en su conducta  juzgando sus propios actos como si fueran ajenos, y midiéndolos con la misma vara severamente e inflexiblemente. La complacencia con el pragmatismo contemporizador  constituye la más inmoral de las injusticias. Sólo podrá extinguirse poniendo la Justicia Plena como fundamento de la ética social,  la verdad como base de la cultura colectiva  y el trabajo creador como primera condición del mérito. El privilegio,  el providencialismo religioso católico, la marginalización social, la falta de una educación pública, laica y gratuita para todos y de una justicia plena son los enemigos más peligrosos de la paz social.

Los que luchamos por la verdad y la justicia plena en la arcadia  de la alegría  heredada de la dictadura de marras,  de la esquizofrenia social, de la amnesia colectiva,  y la indigencia cultural y educacional, seguiremos insistiendo que la primera es premisa  para la justicia, sine qua non.

Pero la verdad no es un asunto meramente ético, tiene un valor político fundamental para la construcción  de un Chile para todos. El cacareado éxito económico de la oligarquía empresarial Sofofa y su clase política y su régimen cesarista sólo sirve  a un pequeño  sector de privilegiados sibaritas un 1 %  y obviamente  a las empresas capitalistas  multinacionales de la globalización del capital.

Acentúo, para que las nuevas generaciones puedan construir el Chile “para todos”, con una Paz perdurable, es imprescindible la justicia plena y la educación laica de calidad y gratuita para todos. Sin justicia plena y sin verdad, la reconciliación no es posible: ¡basta ya de eufemismos y mentiras!

Si en el marco de un proceso judicial no se resuelve en una investigación amplia que nos permita saber  quiénes  y cómo se asesinó al Presidente de Chile Dr. Allende, el magnicidio seguirá sin resolverse y el  país se mantendrá dividido  y enfrentará nuevos conflictos. Esto lo estoy repitiendo desde el 11 de Septiembre de 1977, en Berlín, RDA., con la Fundación Cesal E.v., en la Universidad Humboldt, pero como nadie hace caso, hay que volver a repetirlo.

La verdad y la justicia en la aclaración del magnicidio del presidente Allende será una catarsis para Chile, y los años de dictadura militar, terrorista fascista dejaran de ser hoyos negros de la historia contemporánea del Pueblo Chileno, heridas dolorosas en el cuerpo de la Nación para convertirse en experiencias racionalizadas colectivamente, sobre la base rigurosa de la ley, la lógica y las normas morales. Lo que no puede ser es que se pretenda continuar por casi cuatro década con la impostura “del suicidio” del Presidente Allende “, en el marco de la impunidad y del silencio cómplice del Estado de Derecho.

En la vida de muchos jueces y magistrados y politicastros pragmáticos contemporizadores que se sienten realizados administrando la herencia de la dictadura de marras parece que hubo un climaterio siniestro, una menopausia cerebral que podría denominarla  la huída de la razón. Cuidado con estos intelectuales, a quienes, deberíanseles mantener bien alejados del poder y ser objetos de una especial sospecha, cuando empiezan su perorata sobre la justica, la libertad, la democracia en la medida de lo posible, la  moral y la verdad.  La verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias. Las grandes revoluciones se han hecho con doctrinas de pensadores dignos y honestos.  Todos los que han pretendido eternizar la injusticia en cualquier tiempo y lugar, han temido menos  a los conspiradores políticos que a los heraldos de la verdad,  porque ésta  pensada, hablada, escrita  y defendida consecuentemente y produce en los pueblos cambios más profundos que la violencia.  Ella siempre perseguida,  siempre invencible,  es el más eficaz instrumento en el quehacer de la justicia plena que ha conocido la Humanidad: sin verdad no hay justicia. Amar la verdad  es contribuir al mejoramiento del mundo moral, por esto, ningún sentimiento odio más que la mentira de los pragmáticos contemporizadores que medran mintiendo. “en tiempos infames, como el actual, decir la verdad es un acto revolucionario”….

Fieles a nuestra lucha: “Luchar es vivir”, reiteramos que no seremos espectadores mudos ante el montaje “suicidio del Presidente Allende” fraguado por la justicia chilensis en la medida de lo posible, impuesto por el gran padrino desde la Casa Blanca y  su testaferra oligarquía empresarial/Sofofa. Nuestra denuncia y acción será la mejor garantía de los que creen en la verdad y la justicia plena y en un mañana sin impunidad  y con memoria histórica para que nunca más se vuelvan a cometer crímenes de lesa humanidad  como  durante  la dictadura terrorista militar fascista  que destruyó el Estado de Derecho, la educación y la cultura, suprimió la autonomía universitaria y desapareció dos Universidades: Universidad del Norte /Chile, y la Universidad Técnica del Estado y asesinó al Presidente Constitucional de Chile Dr. Salvador Allende Gossens.

Con esperanza y memoria, para que en  Chile, ni en ningún Pueblo de la Patria Continente, Latinoamérica, sean nunca más, para nadie, tierra  de campos de concentración, de desaparecidos, torturados, de guerra, etc.

Certifico

Prof. Moreno Peralta

Secretario Ejecutivo ADDHEE/ONG

Deja una respuesta