Naciones unidas alerta sobre el aumento en el tráfico de cocaína desde Chile a Europa y Estados Unidos.

Junto a Brasil y Colombia

Naciones unidas alerta sobre el aumento en el tráfico de cocaína desde Chile a Europa y  Estados Unidos.

Chile, Colombia y Brasil se han convertido en las principales bases del tráfico de la droga, en especial la cocaína incautada en España. Los regímenes antes citados y el de la España profunda monárquica guardan un cómplice silencio, evidentemente el Führer Trump protector y guardián del tráfico de drogas muy importante en la mantención el Estado policial: “Amerika First”. El primer consumidor de drogas del narcotráfico es los Estados Unidos

Chile se ha convertido, junto a Brasil y Colombia, “en uno de los principales países de salida de la cocaína incautada en Madrid, Valencia y Algeciras (España)”. Importantes entradas del tráfico de la droga en la Europa comunitaria, lo constituyen los países antes señalados. Todos guardan un cómplice silencio porque están “metidos en el ajo” .

“El tráfico de drogas, en particular de clorhidrato de cocaína, por vía marítima desde los puertos de Chile hacia Europa, ha seguido aumentando” en los últimos años, indica el informe anual de 2019 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) sobre la situación de las drogas a nivel mundial.

El centro del narcotráfico esta en Miami.

La droga del narcotráfico sigue transportándose desde Chile, Colombia y Brasil  principalmente por mar” con “lanchas rápidas, embarcaciones sumergibles y semisumergibles, vehículos submarinos no tripulados y boyas equipadas con dispositivos de localización por satélite”, explica la JIFE a Miami USA.

El informe indica, además, que desde Colombia sale la base de coca para transformarla fuera del país, “hecho que corroboran las incautaciones de esa sustancia” en aguas internacionales y en otros países de la región, como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Peru y Uruguay.

La amenaza de las drogas, el tráfico ilegal de armas y el blanqueo del dinero del narcotráfico.

El narcotráfico, junto al fácil acceso a las armas de fuego, constituye una seria amenaza para la estabilidad del Continente Americano, señala este organismo independiente dentro del sistema de Naciones Unidas.

La violencia, la delincuencia y el narcotráfico.

“Los problemas vinculados a la producción, el narcotráfico tráfico y el consumo de drogas han seguido afectando negativamente la calidad de vida de la población de la región, generando inseguridad y violencia”, indica la JIFE, que recuerda que los asesinatos con armas de fuego son mucho más frecuentes que en otras partes del mundo.

Para Naciones Unidas, está claro que el narcotráfico y la violencia promueven la corrupción y el blanqueo de dinero, afectan negativamente a la gobernabilidad y a las instituciones estatales, y tienden a generar una mayor marginación social.

La superficie destinada al cultivo ilícito de arbusto de coca “ha aumentado de manera constante” en el periodo 2013- 2017, cuando subió de 120.600 a 245.000 hectáreas en toda Sudamérica, un nivel inédito hasta entonces.

En Colombia, las plantaciones ilícitas de arbusto de coca totalizaron 169.000 hectáreas en 2018, un 1,2 % menos que el año anterior, cuando alcanzaron la cota inédita de 171.000 hectáreas, aunque la producción de clorhidrato de cocaína subió un 5,9 %.

En Bolivia, los cultivos ilícitos retrocedieron un 6 %, hasta 23.100 hectáreas en 2018, bajo el gobierno del presidente Evo Morales Ayma. Evidentemente esta política se acabó con el golpe de Estado fascista “la cocaína al poder”:

Con respecto a Perú, la Junta advierte de que no ha recibido a tiempo los datos para efectuar sus estimaciones con respecto a 2018, y recuerda que en 2017 la superficie total dedicada al cultivo ilícito de arbusto de coca había aumentado un 14 % respecto al año anterior.

“Preocupa a la Junta que la reciente tendencia negativa al aumento del cultivo de arbusto de coca pueda poner en peligro el exitoso modelo de desarrollo alternativo integral y sostenible” del Perú, subraya.

Tráfico hacia la Europa comunitaria y Estados Unidos.

Los principales mercados de la droga sudamericana siguen siendo Estados Unidos y la comunidad Europea. Además de las vías marítima desde Chile, Brasil y Colombia, “en los últimos años, los grupos delictivos organizados han transportado grandes cantidades de drogas ilícitas desde Colombia”.

“Para controlar ese tráfico, en particular el de cocaína a través de Centroamérica con destino a Estados Unidos, los grupos delictivos organizados controlan los puertos marítimos y utilizan aeronaves ligeras, con las que realizan vuelos ilegales”, precisa la JIFE.

Difícil lucha: “el progreso es financiado por el lavado del dinero del narcotráfico”.

La Junta reconoce los numerosos esfuerzos de las autoridades para la lucha antidrogas, pero resalta que actualmente no hay “ningún instrumento jurídico regional específico para hacer frente común contra la amenaza de las nuevas sustancias psicoactivas potencialmente peligrosas”.

Entre los citados esfuerzos nacionales, recuerda las erradicaciones de cultivos ilícitos en Colombia y Bolivia en 2018, así como el desmantelamiento de miles de laboratorios ilícitos de cocaína en diversos países de la región.

No obstante, en Colombia la superficie total erradicada bajó en el periodo entre 2013 y 2017, debido en parte a la suspensión temporal y luego a la reducción de la aspersión aérea de herbicidas desde aeronaves.

Otros factores adicionales, según la JIFE, podría ser “la mayor participación de los cárteles mexicanos y de antiguos miembros de organizaciones paramilitares en la delincuencia organizada”.

Además de las incautaciones de drogas de origen vegetal, varios países comunicaron incautaciones de drogas sintéticas.

Así, en 2018 las autoridades chilenas incautaron de más de 840.000 dosis de drogas sintéticas -entre ellas anfetamina, metanfetamina y éxtasis-, unas 500.000 dosis más que las incautadas en 2017, lo que constituye un aumento de casi el 150 %.

Los regímenes políticos post dictadura cívico militar, con una libertad, democracia, en la medida de lo posible hasta nuestros días, afirman sin avergonzarse en el contexto de su política bajuna, que un combate frontal contra el narcotráfico no sería del agrado de los Estados Unidos, principal consumir de la droga del narcotráfico.

La construcción de inmobiliarias, edificios de lujo, los edificios de los mall, los edificios de supermercados, desde el tiempo de las dictaduras cívico militares hasta nuestros días , se financian con el lavado del dinero de la droga, con un cómplice silencio de los regímenes de turno.

Lo subrayado es nuestro.

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