“Yo no voto desde 1973”, Padre Eugenio Pizarro Poblete.


“Yo no voto desde 1973”, Padre Eugenio Pizarro Poblete.

Prolegómenos:

Elección presidencial, volvió a ganar la abstención 52.66%.

Un excelente articulo del padre Eugenio Pizarro Poblete en el marco de la Doctrina social de la Iglesia de los pobre/ los  descartables – según el Papa Francisco – , que predica y practica el Evangelio de Cristo encarnándolo  en el tiempo…

Votar hoy en el contexto de la Constitución/artilugio de 1980, significa no honrar la vida. Votar hoy es botar la vida. El voto obligatorio es una atentado  contra la dignidad y el libre albedrío del ciudadano.  Prof. Moreno Peralta. Secretario ejecutivo Addhee.Ong.

Lo primero, yo no voto desde 1973. No voté el domingo. Cuando el voto era obligatorio yo iba sólo a anular mi voto, escribiendo, en voto mi protesta, por el Chile ilegítimo institucionalmente. Chile se rige por una Constitución del 80 que no tiene ninguna autoridad moral. Se hizo por gente de dictadura, encabezada por el golpista y derechista al cubo Jaime Guzmán Errázuriz. Los obispos de aquel entonces, habían exigido garantías, sino la Constitución no gozaría de ninguna autoridad moral. No se dieron garantías en dictadura. Se fraguó entre cuatro paredes a espaldas del pueblo. Se hizo un plebiscito mentiroso, porque fue realizado sin Registros Electorales.

Después, se inició, en 1983, una negociación de políticos con dictadura. Ésta la pidió Onofre Jarpa, Ministro del Interior de dictadura. Después de esta negociación, ésta siguió haciéndose. Han pasado más de 30 años post dictadura, clase política, con leves reformas cosméticas sobre armatoste de la falsa constitución dictatorial, se han acomodado y apernado en el poder, con ayuda de poderosos empresarios que, sin rectitud moral, han financiado campañas electorales de clase política.  Por eso, ha habido intervención de la Justicia.

Hay que tener memoria histórica. Todo ha sido hecho a espaldas del pueblo que es el verdadero soberano que mandata a sus representantes. Pero, clase política no ha representado ni ha obedecido al soberano. Todo ha sido una traición al pueblo. Se ha actuado políticamente a espaldas del pueblo. Hay que agregar que el neoliberalismo, condenado y llamado por Magisterio Eclesial «capitalismo salvaje», es la negación de la esencia misma de la democracia. No hay democracia verdadera en Chile. Chile vive una gran mentira. Algunos enajenados, han pasado de mentira a verdad, engañándose ellos mismos.

Después de tantos años, ha habido un remezón fuerte del pueblo, ha habido movilización de protesta, rebelión popular. Se dice que el pueblo despertó. Yo pienso que el pueblo está recuperando soberanía. El «presidente» y «parlamento» tuvieron miedo de caer y ser, de hecho, renunciados. La clase política se reunió un 15 de noviembre hasta las 04 de la madrugada y, de nuevo traicionando al pueblo, no respondieron al mandato soberano. Sin autoridad moral rayaron la cancha de un proceso constitucional.   Se llamó a un proceso que favorece la mentira del 1/3 y de 2/3. Esto se había impuesto por dictadura el 24 de septiembre de 1973 por Jaime Guzmán y «ministro» Ortúzar.  Eso favorece a una minoría. Hoy favorece a clase política apernada en  poder y el dinero. Así, no puede haber CAMBIO de Constitución, sólo habrá «reformas». El Pueblo pidió o mandató ASAMBLEA CONSTITUYENTE y CAMBIO DE CONSTITUCIÓN. Es distinto y perjudicial a la voluntad popular una «convención constitucional». Además, se ha dictado un decreto ley 21200, perjudicial y en contra de la voluntad del pueblo soberano. La verdad es que en Chile no hay Institucionalidad Legítima, no hay Democracia. un 1% manda en Chile: clase política y empresarios, coludidos con imperialismo. Una minoría tiene secuestrada a una mayoría. No hay ni comunión ni participación.

El pueblo consciente rechaza a clase política actual. Por eso no vota mayoritariamente. En el Apruebo fue cuando más se votó, pero votó menos de la mitad de los 15 millones de inscritos. Y esto no es sólo por flojera o irresponsabilidad ciudadana como piensan algunos, ayudados por casi todos los Medios de Comunicación, así lo hicieron en la elección del domingo 21. No obstante, eso, el domingo sólo votaron más o menos 6 millones, y repito, de 15 millones de inscritos en Registros Electorales. Como dice el Profesor Moreno Peralta, el 52 y tanto por ciento no votó. Los dos ganadores, Kast y Boric, los dos juntos, obtuvieron más o menos 3 millones. Chile y la clase política deben oír el clamor popular. El soberano mayoritariamente está rechazando un Chile sin democracia, con institucionalidad ilegítima neoliberal y «capitalista salvaje» como el Papa llama a esa economía que es causa del «pecado social».

Mientras no haya un CAMBIO radical en esta falsa Institucionalidad, falsa democracia, en un Chile enfermo y con gran mentira, yo no votaré, protestando junto al pueblo del que soy parte. Más aún, con un Chile como el descrito, no debe haber elecciones. La clase política actual y cualquiera que haya ocupado un cargo desde dictadura hasta hoy no pueden postularse. Tiene que nacer un Chile Nuevo, con clase política nueva, con nuevos partidos, al menos, con cambio radical de actuales, porque ni siquiera siguen, viven y actúan de acuerdo a sus principios fundantes.

Al terminar, resumo mi posición ante actual elección de 19 de diciembre:

Yo no votaré. Si me obligan a votar, anularé mi voto, protestando con mi pueblo.

Las razones de mi actitud y posición ya están dadas: Chile está enfermo de mentira. No tiene Institucionalidad legítima, herencia de dictadura. Tiene un «capitalismo salvaje» negación de la esencia misma de la democracia. Chile no tiene Democracia. Así, elecciones pasan a ser una mentira y una costumbre enajenante de los que de mentira pasaron a verdad. Porque tengo una opción preferencial y radical por los pobres no voto por un sistema que los oprime, haciendo el «pecado social» como dice en su Magisterio mi Iglesia. También porque soy católico no puedo ir a votar en contra de la voluntad de Dios y de mi Iglesia: «No levantar falso testimonio ni mentir»; No al Aborto de ningún tipo voluntario: «No matarás». No al «matrimonio igualitario»: «Dios creó al Hombre a su imagen y semejanza, y los creó varón y mujer. El varón dejará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, ya no serán dos sino una sola carne. Y lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre». Ése es el matrimonio. Uno puede respetar a un homosexual, es persona e hijo de Dios, hay que amarlo como prójimo, pero una cosa muy distinta son sus actos contra natura.

Como estamos con gran respeto por la mujer, quiero, con las mismas palabras de Dios decir: «Dios creó al Hombre a su imagen y semejanza, los creó varón y mujer». Es decir, el Hombre, es varón y mujer. Cuando se habla de hombre o de compañero y hermano, se está hablando de varón y mujer, sin ningún tipo de discriminación de la mujer. Incluso más, les digo que, si Dios hizo a su imagen y semejanza al Hombre, varón y mujer, Dios tiene rostro de varón y mujer.

Termino, con la esperanza de que pueblo de nuevo movilizado, protestando pacíficamente, con legítimo derecho, recuperando soberanía y mandatando, haga un renacer de Chile.

Lo digo ya cercano a la Navidad, en tiempo litúrgico de Adviento, esperando el nuevo Nacimiento de Jesús. Porque Jesús vino a la tierra. Vendrá siempre por su Espíritu. Y vendrá al final de los tiempos. Que hoy nazca en su pueblo, que, naciendo hoy, nos haga nacer a cada uno, a la familia y a un Chile nuevo y cambiado integral y radicalmente.

Con  memoria, esperanza, cariño y derecho ciudadano.

Padre Eugenio Pizarro Poblete+

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