“CELEBRACIÓN DE LAS FIESTAS PATRIAS”, UNA MENTIRA PERENAL: UN FLAGRANTE ANACRONISMO…

Prolegómeno, un par de precisiones: “la historia oficial”- impuesta por la clase oligarca empresarial, financiera-bancaria/agiotista, agrícola monopolista CMPC/Sofofa y acatada por su testaferra la clase burguesa politicastra/castrense corrupta-, “sus historiadores con poca historia y mucho cuento la machacan, una farsa y después una tragedia. El historiador de la historia que hacen los Pueblos dignos por la libertad y la vida  por “un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres, no es un testigo de ella, sino un protagonista.

  • Este flagrante anacronismo, una incongruencia que resulta de presentar un  supuesto hecho histórico de otra época sin serlo por más de doscientos años. 18 de septiembre de 1810,  celebración de la Independencia, y las Fiestas Patrias

En mi enseñanza media, en un liceo coeducacional,  un lunes,  el rector nos presentó   una distinguida visita, el diputado y más tarde senador de la República Alejandro Chelén Rojas, destacado historiador. La ilustre visita empezó su conferencia a los  estudiantes y profesores aclarándonos, para que nadie se llame a engaño,  que no aceptaba que le encasillaran como “un historiador oficial”. Para él, “la historia oficial”, la impone la jerarquía empresarial financiera  agrícola  citadina CMPC/Sofofa. Yo soy un historiador  de la historia que hacen los pueblos dignos luchando por su libertad y mejorar su destino. Terminó su prolegómeno  de la conferencia precisando que “la historia oficial”, es una historia muerta. Es mentirosa, porque  tiene  igual sanción para los mártires/las víctimas y para los verdugos/victimarios. Para los que murieron en la hoguera y para los que la encendieron, es una historia sin sentido moral, una historia de despropósitos, fatuidades, petulancias, vanidades, desatinos, necedades,  agudezas, etc. Que rebaja a los pueblos dignos y sus líderes que luchan por la liberación, justificando a los miserables invasores, explotadores del capital buitre foráneos y a sus testaferros traidores, rastreros, administradores de la burguesía/clase politicastra castrense corrupta. A propósito del tema les hablaré de la historia de la Independencia, de las fiestas patrias con mucho cuenta y poca historia, que sobrevivimos por más de doscientos años, en el contexto  de un flagrante anacronismo.

El General Libertador  Bernardo O’Higgins Riquelme, para quien la libertad era un atributo de la naturaleza humana, en el Acta de la Independencia,  Concepción 1º de enero de 1818, –  destruida por los militares asaltantes del palacio de la Moneda y asesinos del Presidente Constitucional y Comandante en Jefe de las FFAA, Dr. Salvador Allende Gossens,- precisa,  “la resolución de separarse para siempre de la monarquía española, con el respaldo de las fuerzas patriotas y recursos que tienen para sostenerla con dignidad y energía. El territorio continental de Chile y sus islas adyacentes forman de hecho y de derecho un Estado libre, soberano y queda para siempre separado de la monarquía española y de otra cualquiera dominación con plena actitud para adoptar la forma de gobierno que más convenga a sus intereses “…

El 12 de febrero de 1818, el General Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme, Director Supremo y primer Presidente de la República de Chile, argumentaba sobre la importancia de la lucha independentista, en el primer aniversario de la batalla de Chacabuco, manifestando en sendos manifiestos fundacionales, ”la voluntad y las razones de la Declaración de la Independencia de Chile, empezando por su rechazo a la  ilegitimidad del  derecho de conquista y el uso arbitrario de la fuerza”.  En el Acta de la Independencia de la libre y soberna República de Chile, en los manifiestos antes señalados, dirigidos a los pueblos y los gobiernos del mundo, se precisan las razones  de la Independencia de Chile:  “Para la felicidad del Género Humano ha pasado aquella época  tenebrosa en que mientras  los sabios de Europa lamentaban la situación de las colonias americanas, constituía en nosotros un crimen quejarse aún  del recuerdo infausto de la conquista, sino fuese para elogiar el sangriento brazo de los usurpadores colonialistas”

Los manifiestos antes citados acusan  a la España Monárquica “la Madre Patria”, de haber invadido al Continente Americano en busca de oro usando y abusando de pretextos religiosos que nunca tuvieron mayor importancia frente a la fiebre de riqueza. La España Monárquica invadiendo nuestras costas al pretexto simoniaco de una  religión profanada por los seudos apóstoles, que para predicarla buscaban las vetas de los cerros como el cirujano  la vena para inyectarla. Denunciamos reiteradamente el genocidio de los pueblos indígenas y la destrucción de sus culturas, porque el bárbaro colonizador los veía como la raíz de la resistencia, ya que se prolongaba y prolongaba: “ese miserable resto de indios que a podido sobrevivir a tantos millones de muertos y que  agrupados en diversas tribus errantes como los montones de arena en el desierto,  conserva en sus  elegías los factos de su triste persecución”. No se está acreditando su repugnancia al yugo de los opresores en esa maldita guerra discontinua que mantiene siempre en movimiento la frontera  de nuestras poblaciones. Constatamos la existencia de un doble repudio a la dominación española en que se unen  indígenas/yanaconas y criollos/mestizos, a pesar de las persecuciones. ¿Qué argumento pues podría deducir  en su favor la España profunda monárquica ante los indígenas y su repulsa por la mayoría de los hijos de los conquistadores, criollos/mestizos en que pudieron abrir los labios sin temor a que se los cerrasen con una tenaza encendida. El manifiesto del General Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme, asume el derecho a la libertad como un atributo de la naturaleza humana. Hace un símil con la libertad de que gozaban los indígenas antes de la conquista, comparándola con la que han obtenido los patriotas y también la brutal opresión en que se batían unos sobre otros, “todo empeño de la tiranía  jamás ha podido ni podrá combatir este derecho de la Madre Naturaleza,  acentuaba  el general Libertador, Padre de la Patria chilena “.

Con la fuerza de él, componemos una asociación tan libre como la de los antiguos aborígenes oprimidos.  Pero la España profunda no es menos cruel con nosotros que con ellos, siempre consecuentes a sus planes de muerte y de desolación ha consumido en nosotros por medio de su legislatura, todos los errores que apuró la “Madre Patria en la conquista. “ denunció el Padre de la Patria Chilena General  O’Higgins Riquelme , la cacareada legislatura de Indias- hasta nuestros días en la España profunda de la Monarquía franquista se sobrevive afirmando que los conquistadores llegaron a la India-  se remarca el papel auxiliar de los curas doctrineros por parte de los conquistadores, porque algunos de ellos como el sacerdote Bartolomé de las Casas denunció ante la monarquía que “el régimen de encomiendas” era una forma inhumana de explotación y esclavitud.

El Padre de la Patria chilena, General Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme precisa: “No vamos a hablar del código de Indias, dictado para instruir a los neófitos de la esclavitud bajo el feudalismo eclesiástico de los doctrineros y el señorío inhumano de las encomiendas. En Chile ya no existe, ya no tiene vida alguna civil esa porción abyecta sobre quienes recopilaron los crueles decretos de las Isabeles, los Fernandos, los Felipes y los Carlos. Pueblos más ilustrados se sustituyeron a esa  devastación para que gravitasen en ello con más sensibilidad los más de tres siglos  de infamia que nos han precedido. Las provincias hermanas  que antes que nosotros se han  constituido en Estados independientes, libres y soberanos también han expuesto al juicio  de las naciones,  el cambio extenso de esa desgracia, que  ellas mismas habían mirado con tanto asombro como nuestro sufrimiento y unos se han excusado del trabajo de trazarles cuanto ha sido el universal acto de opresión y depredación de todos los males de una servidumbre estudiada y sostenida por todos  los conventos  del fiero despotismo”. Concluye el manifiesto, es queja económica de los criollos/mestizos agobiados por el monopolio comercial y el saqueo de las riquezas del Continente Americano: ¿Aún tendremos tiempo de cancelar la hipoteca otorgada por las  alhajas entregadas por doña Isabel para financiar la expedición de Colón? ¿Aún seremos deudores de los millones  que en oro y plata, etc., se han exportado  a Madrid?

“La Madre Patria, la monarquía española del siglo XVI”

España era la nación más atrasada de Europa. A la Reforma y al Renacimiento, la España profunda monárquica opuso el Absolutismo y la Inquisición. ¿Qué podría ofrecerles a las Colonias Americanas? ¡NADA!: No tenían para sí mismo ni arte, ni ciencia, ni cultura,  intelectual ni moral, solo  imponía un brutal fundamentalismo religioso a través de la Inquisición. Al bárbaro colonialista español  sólo le interesaba mantener a las colonias  en el  embrutecimiento del vasallo para  explotarlas y alimentarse con el sudor de la sangre “sudaca” de ellos, su perezosa vidorria y sus sagradas siestas. La España  profunda monárquica que no sentía correr por sus venas principio alguno de vida y de regeneración ¿ qué podría dejarles de herencia a los Pueblos Americanos, una civilización  decrépita y degenerada, ignorante, costumbres semi bárbaras y un catolicismo determinista, fundamentalista inquisorial retrógrado, en vez de la semilla fecunda del cristianismo del Cristo Libertario perseguido, torturado y asesinado por el Imperio Romano basado en el respeto  de los Evangelios y su  preocupación por los oprimidos. Las colonias del Continente Americano estaban más atrasadas que la mal llamada “Madre Patria”,  circunvaladas  por un sistema prohibitivo, con la funesta Inquisición  en su seno,  vegetaban en las tinieblas. El poder monárquico y la jerarquía católica se daban la mano  para sofocar toda chispa de luz que podía iluminar su inteligencia que afectara el proceso de dominación y explotación. ¿Que se podría esperar de la monarquía española absolutista, parasita?: Inquisición y barbarie fundamentalista/religiosa. Saqueo y destrucción de los Pueblos Indígenas Americanos y sus culturas. Casi cien millones de vidas fue el costo que tuvimos que pagar por la llegada del infausto colonialista español a nuestro Continente Americano. ¿De qué “Fiestas Patrias”, de que Independencia hablan “los historiadores oficiales”, los medios mediáticos mercuriales globalizados por orden de la  oligarquía empresarial financiera agiotista agrícola monopolista  CMPC/Sofofa, apátrida? ¡Basta ya de eufemismos y de mentiras! Como colofón preciso: la Junta de gobierno del 18 de septiembre de 1810 en la Capitanía General de Chile del  Virreinato del Perú en lo político y económico, organizada por los españoles residentes que la  regían y administraban y sus testaferros los criollos / mestizos, tuvo como único objetivo reiterar su lealtad a la monarquía española y luchar contra Napoleón que había ocupado España y que tenía preso en Francia a su rey Fernando VII: ¡Sapere Aude!

Con esperanza y memoria que más temprano que tarde podamos despertar la imaginación, único límite del ser humano, cargada de posibilidades. Pensar algo más      que seguir intentando remendar los excesos del perverso sistema capitalista determinista globalizado para que funcione mejor el neoliberalismo, la tercera vía, el capitalismo con rostro humano, etc. Variantes reformistas, centristas, progresistas e impotentes. ¿Cuándo  celebraremos digna, libre y soberanamente la verdadera Independencia, el 12 de Febrero 1818, que nos legara el Padre de la Patria chilena General Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme?

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo Addhee.Ong.

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