Busco mi destino…

Por Prof. Juan Pablo Cárdenas Squella/académico, escritor, periodista y analista internacional/OTHER NEWS/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos: Prof. Juan Pablo Cárdenas Squella, QEPD, ¡presente, hoy y siempre!

Estimados amigos asociados, hemos perdido físicamente a nuestro destacado y admirado colaborador, académico, escritor, comunicador social, que escribía sin censura previa, sin miedo por las consecuencias de sus opiniones en el contexto de la ética periodística concisa y ajustada como norma básica del verdadero periodista vocacional.  Basada en el derecho y el deber de opinar inalienable e ineludible deber:  informar con exactitud y con verdad, sin omitir nada de lo que el público tenga derecho a conocer en el marco de la libertad de prensa, uno de los grandes principios de la Democracia…

“Cuando los pueblos se enajenan, domestican y callan, los defensores de los ideales de la liberación levantan su voz” …

Cuando las opiniones  al alcance del pueblo están controladas hasta la uniformidad, la verdad deformada para ser ajustada al punto de vista de la taifa empresarial dueña de los grandes medios de (in)comunicación globalizados y su régimen burgués politicastro/ castrense corrupto, profesionales  como nuestro admirado Prof. Cárdenas Squella asumen que la libertad de prensa es una conquista democrática y su beneficiario es el Pueblo Soberano, es decir,  el público lector, precisando que informar no es interpretar las noticias, sino darlas para que el lector las interprete…

Con esperanza y memoria, compartimos la propuesta de estudiantes y docentes de las escuelas de Periodismo de la Universidad de Chile y de la Universidad de Santiago para que una de ellas lleve el nombre de su ejemplar y talentoso académico Prof. Juan Pablo Cárdenas Squella. Así, las futuras generaciones de periodistas se formarán en el marco del digno y ejemplar legado de éste admirado ser humano, un luchador social por la verdadera libertad de prensa, imprescindible para terminar con la miseria moral del periodismo mercurial, CNN, etc. del sistema capitalista determinista globalizado …

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo ADDHEE.ONG

PS. Publicamos hoy su último trabajo periodístico: busco mi destino…

La dirección del Partido Socialista le ha pedido a algunas personalidades de distintas militancias que en una pocas carillas se refieran al rol que cumple esta colectividad y a la importancia que implica ser socialista en el presente. Una extraña solicitud pero que puede ser muy acertada y que habla sobre la posibilidad de refundarse y llevar, posiblemente, al conjunto de la izquierda a plantearse el mismo camino.

No hay duda alguna que el socialismo de los tiempos del presidente Salvador Allende Gossens poco o nada tiene que ver con el partido político de hoy. Hasta 1973, el PS se definía como una colectividad revolucionaria marxista chilena y latinoamericana, promotora de las grandes reformas planteadas por el Presidente que fuera derrocado y asesinado por una conspiración cívico militar, y diera origen a una verdadera contrarreforma que se extendió por 17 años, gravitando hasta el presente en la política y nuestro orden económico social…

Poco se habla hoy de la orientación marxista leninista del socialismo y mucho se enfatiza que esta es una agrupación centro izquierdista abierta a las ideas socialdemócratas. Muy poco puede diferenciarse este partido de lo que ha sido el PPD, surgido como un movimiento instrumental pero que, sin embargo, hasta hoy prevalece en el cuadro político de la izquierda, sin que sus perfiles ideológicos sean identificados claramente por el pueblo y se diferencien del histórico Partido Socialista. De allí que sean muchos los que piensen que ambos referentes debieran converger en una sola expresión partidista y, así, simplificar el abigarrado mundo del progresismo/centrismo…

Es más, también algunos creen que el Partido Liberal y otras expresiones menores debieran seguir el mismo camino a fin de sumar militantes y tener una expresión más sólida dentro de la izquierda. Aunque ser liberal hoy en Chile puede ser algo muy complejo de definir, al mismo tiempo que distinguir en cuanto a las distintas tendencias de sus militantes.

Del Partido Comunista no podríamos hacer vaticinio alguno. Contra viento y marea, proscripciones y persecuciones, los comunistas solo están dispuestos a consolidar alianzas electorales y de gobierno, defendiendo posiciones que ni siquiera dan cuenta de las que sostienen los comunistas del mundo. Tanto así que en la última elección presidencial su candidata terminó por reconocer que en Cuba no había democracia, lo que ciertamente la distanció de los camaradas que en la Isla luchan por mantenerse vigentes y fieles al legado ideológico del comandante Fidel Castro Ruz. Menos todavía podría asumir una identidad con el comunismo chino que conserva sus estandartes y colores mientras practica el libre comercio y empatiza con los grandes capitalistas del mundo.

Mucho se coincide también en que los frenteamplistas (F.A), más que una expresión ideológica, es un partido de perfiles juveniles, surgido de las luchas estudiantiles y disidentes respecto del orden actual. Un movimiento que tuvo el mérito de lograr que el electorado nacional llevara a La Moneda a uno de sus principales líderes, sin que soñara siquiera con esta posibilidad. Un fenómeno que se explica, sinceramente, por los votos provenientes de todas las expresiones políticas volcadas a su favor en las primarias para impedir que el abanderado comunista sucediera a Sebastián Piñera en el Gobierno. Dando cuenta de la existencia de un rabioso anticomunismo que después también lograra que José Antonio Kast le ganara a la comunista Jeannette Jara. De allí que ambos mandatarios redujeran en las encuestas severamente sus grados de adhesión una vez instalados en La Moneda.

De allí que el presidente Boric en muy poco tiempo llamara a cogobernar con él a socialistas, pepedeístas, y otras pequeñas colectividades que, más que representar ideologías, son los andamiajes de aquellos caudillos que pululan en la política. No hay que olvidar que el Frente Amplio superó en radicalidad al propio PC y se destacó por su dura crítica a los gobiernos de la Concertación y de la Nueva Mayoría y que, poco antes, fuera un actor relevante en la rebelión Social del 2019.  A pesar de que en la actualidad casi forman un frente común ambas colectividades, por lo que también hay quienes piensan que, para simplificar las nomenclaturas de la Izquierda, ambos referentes también podrías integrarse en una sola expresión. Lo que se ve muy difícil.

Poco se sospecha de lo que pueda suceder con la Democracia Cristiana, el partido que fuera el más grande antes del Golpe Militar y que luego ha venido desangrándose en militantes, definiciones doctrinarias y propuestas políticas. Fallecidos sus grandes líderes, sus actuales dirigentes simplemente no dan el ancho para que este partido pudiera representar las ideas de la Doctrina Social de la Iglesia que asumió con el correr de su historia. Simplemente, parece ser que el gran caudal de sus ex militantes prefiere permanecer lejos de las organizaciones de la izquierda, aunque hay varios de sus figuras que no trepidan en integrarse a los gobiernos que le den un espacio o cuota de poder, habida consideración que todavía tiene algunos parlamentarios que a veces rompen el empate entre los partidos de derecha y los de la centro izquierda, como prefieren autodefinirse.

Bien haría la política criolla simplificarse si quiere volver al poder y vencer a una derecha que también se manifiesta en demasiadas expresiones, aunque todos ellos sean ultra capitalistas y, franca o solapadamente, pinochetistas.

Lo subrayado/interpolado es nuestro